Ana Sandrea es terapeuta, especialista en la sanación de heridas emocionales, miedos, creencias limitantes, autosabotajes y todos esos mecanismos que limitan el enorme potencial del ser humano.
Las rabietas de los niños son una etapa normal y saludable de su desarrollo. Pueden ser desconcertantes y a veces agotadoras para los padres. Al mismo tiempo, dado que el cerebro del niño es inmaduro, esta es una de sus formas de expresarse.
Comprender las causas:
• Necesidades no satisfechas: El niño puede tener hambre, sed, estar cansado o desear atención.
• Frustración: Puede estar frustrado por no poder hacer algo o no obtener lo que quiere. Aún no sabe cómo manejar la frustración.
• Miedo o ansiedad: Un cambio en su rutina o una situación nueva puede ponerlo ansioso.
• Sobrecarga emocional: Puede haber acumulado demasiadas emociones y necesitar expresarlas y liberar su exceso emocional, ¡lo cual es muy saludable!
¿Cómo reaccionar?
• Mantener la calma: Tu reacción influirá en la de tu hijo. Respira profundamente e intenta mantener un tono de voz suave.
• Validar sus emociones: Muéstrale que entiendes lo que siente. Por ejemplo: "Veo que estás muy enojado, es normal sentirse así". Solo di unas pocas frases porque en la ira está en trance y solo necesita atravesarla.
• Darle un espacio: Si el niño necesita espacio, ofrécele un lugar tranquilo, si es posible lejos de las miradas y juicios de los demás.
• Ayudarle a expresar sus emociones: Anímale a usar palabras para describir lo que siente.
• Establecer límites claros: Explícale lo que es aceptable y lo que no lo es, de manera simple y firme. Ejemplo: "Está bien estar enojado, pero no está bien golpear".
• Proponer soluciones: Una vez que esté calmado, ayúdale a encontrar soluciones para resolver el problema.
Por favor, nunca uses la violencia frente a la ira de un niño. Esto puede tener impactos muy negativos para él, por ejemplo: invalidar sus emociones y desconectarlo de ellas, debilitar su autoestima, hacerle perder la confianza en sí mismo o en ti, etc.
CUANDO TENGO MIEDO DE PERDERTE, TE PERSIGO Y TÚ TE DISTANCIAS
Cuando percibo fragilidad en el vínculo, cuando dudo de tu presencia, cuando anticipo un abandono, me acerco a ti para buscar seguridad.
Cuando te pido seguridad, eso te asusta y te alejas, pones distancia, te quedas en silencio. Y eso me conecta aún más con la inseguridad, la fragilidad del vínculo y el miedo a perderte, lo que lleva a más inseguridad y a tu huida. Es un círculo vicioso.
El hecho de que no estés ahí me duele. Y me digo a mí mismo que: no me amas, no me ves, no soy importante para ti, no te importa que la relación termine.
Pero quiero que sepas que estoy tratando de superar mis miedos, sé que esto viene de mi infancia y estoy trabajando en mí mismo. Entiendo que nuestras reacciones respectivas hablan de la inseguridad, de la forma en que aprendimos a regular nuestras emociones, ambos reaccionamos desde el miedo.
Me doy cuenta de que tu comportamiento no depende de cuánto me ames, sino de lo que puedes ofrecerme, tú también necesitas calmar tus emociones y experimentar seguridad... y mis reacciones no te ayudan. Somos espejos.
Ahora sé que el problema no es que te persiga, ni que huyas, sino que nuestras estrategias frente a la inseguridad son opuestas, me ofreces exactamente lo contrario de lo que necesito... y es igual para ti.
Por mi parte, intentaré darte más espacio, pero como bien sabes, es cosa de los dos. Me ayudaría mucho que cuando sientas la necesidad de protegerte huyendo, me lo digas: "necesito estar solo".
Y me ayudaría aún más que aportaras seguridad al vínculo con palabras: "nuestra relación es importante para mí", "quiero que estemos bien". Así, sabría que soy importante para ti y que nuestra relación es importante para ti. Me sentiría más seguro para ofrecerte el espacio que necesitas.
Me gustaría que pudiéramos acompañarnos en la regulación de las emociones y en la sanación de nuestras heridas, asegurándonos de que el vínculo sea más seguro para ambos, porque al final, eso es lo que buscamos cada uno a nuestra manera.
🧲 Nous attirons et rencontrons des personnes qui sont sur le même niveau de blessures que nous, ce sont des miroirs, des parties, des facettes de nous.
🕊️ Nous quittons ces personnes lorsque nous guérissons et/ou évoluons, si elles n'ont pas su le faire a leur tour.
El niño al que le dijeron que algo que quería era caro, hoy es el adulto que se siente culpable de gastar su dinero en cosas que no son realmente necesarias.
❤️ El niño que tuvo que ser responsable antes de tiempo, cuidando de su padre o madre, es el adulto que está pendiente de todos, menos de sí mismo.
❤️ El niño al que invalidaron emocionalmente es el adulto que hoy piensa que molesta cuando habla.
❤️ El niño que intentó decir a las personas que lo cuidaban que tenía miedo de pasar un examen y al que le respondieron "Ve a estudiar" sin preocuparse por él, hoy es un adulto que huye de sus emociones.
❤️ El niño al que le dijeron "no seas tan pretencioso", es el adulto que tiene dificultades para reconocer sus cualidades hoy en día.
❤️ El niño que escuchó a una figura de apego quejarse de su soledad y que quiso ayudar en lugar de hacer cosas de niño, hoy es el adulto que no pide ayuda porque piensa que otras personas tienen problemas peores que los suyos.
❤️ El niño cuyas límites no fueron respetados es hoy el adulto que está a la defensiva.
❤️ El niño que se refugiaba en sus estudios cuando vivía una etapa emocionalmente difícil es hoy el adulto adicto al trabajo.
❤️ El niño que escuchaba a sus padres hablar constantemente de deudas es el adulto que hoy da mucha importancia al dinero.
❤️ El niño que aprendió a llamar la atención de manera explosiva para que sus figuras de apego lo atendieran es hoy el adulto que tiene un comportamiento impredecible y temperamental.
❤️ El niño que creció en medio de comentarios gordofóbicos es el adulto que hoy no le gusta su reflejo en el espejo.
❤️ El niño que sufrió acoso escolar es hoy un adulto que tiene dificultades para confiar.
❤️ El niño que se sintió traicionado es el adulto que tiene dificultades para mantener relaciones saludables.
Muchas cosas que sucedieron en la infancia influyen fuertemente en quiénes somos hoy Por supuesto, como adultos, podemos superar esos sufrimientos del pasado y dar un nuevo significado a lo que vivimos.
Si deseamos sanar, aligerarnos y evitar que sea el niño herido en nosotros quien reaccione y tome decisiones en nuestra vida, un buen comienzo es aprender a amarnos.
Ana Sandrea
QUE HACER FRENTE A LAS RABIETAS DE TUS HIJOS ?
Las rabietas de los niños son una etapa normal y saludable de su desarrollo. Pueden ser desconcertantes y a veces agotadoras para los padres. Al mismo tiempo, dado que el cerebro del niño es inmaduro, esta es una de sus formas de expresarse.
Comprender las causas:
• Necesidades no satisfechas: El niño puede tener hambre, sed, estar cansado o desear atención.
• Frustración: Puede estar frustrado por no poder hacer algo o no obtener lo que quiere. Aún no sabe cómo manejar la frustración.
• Miedo o ansiedad: Un cambio en su rutina o una situación nueva puede ponerlo ansioso.
• Sobrecarga emocional: Puede haber acumulado demasiadas emociones y necesitar expresarlas y liberar su exceso emocional, ¡lo cual es muy saludable!
¿Cómo reaccionar?
• Mantener la calma: Tu reacción influirá en la de tu hijo. Respira profundamente e intenta mantener un tono de voz suave.
• Validar sus emociones: Muéstrale que entiendes lo que siente. Por ejemplo: "Veo que estás muy enojado, es normal sentirse así". Solo di unas pocas frases porque en la ira está en trance y solo necesita atravesarla.
• Darle un espacio: Si el niño necesita espacio, ofrécele un lugar tranquilo, si es posible lejos de las miradas y juicios de los demás.
• Ayudarle a expresar sus emociones: Anímale a usar palabras para describir lo que siente.
• Establecer límites claros: Explícale lo que es aceptable y lo que no lo es, de manera simple y firme. Ejemplo: "Está bien estar enojado, pero no está bien golpear".
• Proponer soluciones: Una vez que esté calmado, ayúdale a encontrar soluciones para resolver el problema.
Por favor, nunca uses la violencia frente a la ira de un niño. Esto puede tener impactos muy negativos para él, por ejemplo: invalidar sus emociones y desconectarlo de ellas, debilitar su autoestima, hacerle perder la confianza en sí mismo o en ti, etc.
Ana Sandrea
1 year ago | [YT] | 2
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Ana Sandrea
CUANDO TENGO MIEDO DE PERDERTE, TE PERSIGO Y TÚ TE DISTANCIAS
Cuando percibo fragilidad en el vínculo, cuando dudo de tu presencia, cuando anticipo un abandono, me acerco a ti para buscar seguridad.
Cuando te pido seguridad, eso te asusta y te alejas, pones distancia, te quedas en silencio. Y eso me conecta aún más con la inseguridad, la fragilidad del vínculo y el miedo a perderte, lo que lleva a más inseguridad y a tu huida. Es un círculo vicioso.
El hecho de que no estés ahí me duele. Y me digo a mí mismo que: no me amas, no me ves, no soy importante para ti, no te importa que la relación termine.
Pero quiero que sepas que estoy tratando de superar mis miedos, sé que esto viene de mi infancia y estoy trabajando en mí mismo. Entiendo que nuestras reacciones respectivas hablan de la inseguridad, de la forma en que aprendimos a regular nuestras emociones, ambos reaccionamos desde el miedo.
Me doy cuenta de que tu comportamiento no depende de cuánto me ames, sino de lo que puedes ofrecerme, tú también necesitas calmar tus emociones y experimentar seguridad... y mis reacciones no te ayudan. Somos espejos.
Ahora sé que el problema no es que te persiga, ni que huyas, sino que nuestras estrategias frente a la inseguridad son opuestas, me ofreces exactamente lo contrario de lo que necesito... y es igual para ti.
Por mi parte, intentaré darte más espacio, pero como bien sabes, es cosa de los dos. Me ayudaría mucho que cuando sientas la necesidad de protegerte huyendo, me lo digas: "necesito estar solo".
Y me ayudaría aún más que aportaras seguridad al vínculo con palabras: "nuestra relación es importante para mí", "quiero que estemos bien". Así, sabría que soy importante para ti y que nuestra relación es importante para ti. Me sentiría más seguro para ofrecerte el espacio que necesitas.
Me gustaría que pudiéramos acompañarnos en la regulación de las emociones y en la sanación de nuestras heridas, asegurándonos de que el vínculo sea más seguro para ambos, porque al final, eso es lo que buscamos cada uno a nuestra manera.
Ana Sandrea
1 year ago | [YT] | 3
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Ana Sandrea
🧲 Nous attirons et rencontrons des personnes qui sont sur le même niveau de blessures que nous, ce sont des miroirs, des parties, des facettes de nous.
🕊️ Nous quittons ces personnes lorsque nous guérissons et/ou évoluons, si elles n'ont pas su le faire a leur tour.
1 year ago | [YT] | 3
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Ana Sandrea
LO QUE VIVES HOY ES EL RESULTADO DE TU INFANCIA
El niño al que le dijeron que algo que quería era caro, hoy es el adulto que se siente culpable de gastar su dinero en cosas que no son realmente necesarias.
❤️ El niño que tuvo que ser responsable antes de tiempo, cuidando de su padre o madre, es el adulto que está pendiente de todos, menos de sí mismo.
❤️ El niño al que invalidaron emocionalmente es el adulto que hoy piensa que molesta cuando habla.
❤️ El niño que intentó decir a las personas que lo cuidaban que tenía miedo de pasar un examen y al que le respondieron "Ve a estudiar" sin preocuparse por él, hoy es un adulto que huye de sus emociones.
❤️ El niño al que le dijeron "no seas tan pretencioso", es el adulto que tiene dificultades para reconocer sus cualidades hoy en día.
❤️ El niño que escuchó a una figura de apego quejarse de su soledad y que quiso ayudar en lugar de hacer cosas de niño, hoy es el adulto que no pide ayuda porque piensa que otras personas tienen problemas peores que los suyos.
❤️ El niño cuyas límites no fueron respetados es hoy el adulto que está a la defensiva.
❤️ El niño que se refugiaba en sus estudios cuando vivía una etapa emocionalmente difícil es hoy el adulto adicto al trabajo.
❤️ El niño que escuchaba a sus padres hablar constantemente de deudas es el adulto que hoy da mucha importancia al dinero.
❤️ El niño que aprendió a llamar la atención de manera explosiva para que sus figuras de apego lo atendieran es hoy el adulto que tiene un comportamiento impredecible y temperamental.
❤️ El niño que creció en medio de comentarios gordofóbicos es el adulto que hoy no le gusta su reflejo en el espejo.
❤️ El niño que sufrió acoso escolar es hoy un adulto que tiene dificultades para confiar.
❤️ El niño que se sintió traicionado es el adulto que tiene dificultades para mantener relaciones saludables.
Muchas cosas que sucedieron en la infancia influyen fuertemente en quiénes somos hoy Por supuesto, como adultos, podemos superar esos sufrimientos del pasado y dar un nuevo significado a lo que vivimos.
Si deseamos sanar, aligerarnos y evitar que sea el niño herido en nosotros quien reaccione y tome decisiones en nuestra vida, un buen comienzo es aprender a amarnos.
• Ana Sandrea
1 year ago | [YT] | 6
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